Si bien el arte permite que un sujeto pueda mostrar la singularidad de su mundo subjetivo plasmando lo más íntimo de si en la obra, el diseño no sigue el mismo rumbo, hay un objetivo más concreto ya que se encuentra inmerso en el mundo de lo social, de lo colectivo y no de lo individual.
Así por ejemplo la obra “Mamá” de Louis Bourgeois , nos atrapa a las afueras del Guggenheim Bilbao, representando una araña gigantesca de 9 metros de alto en bronce y mármol.
Bourgeois alude a la fuerza de su madre y a su misteriosa ambivalencia, con matices de protección y devoramiento, formando parte de una íntima reconstrucción de las más terroríficas pesadillas de su infancia.
Y es que el arte no se conforma con adornar o representar una estética de lo bello, sino que la obra se organiza alrededor de un vacío, de lo irreductible, de eso de lo que a veces ya no hay nada que se pueda decir pero está allí sin poder ser simbolizado.
Desde otro lugar, el diseño no se teje alrededor de un vacío sin significantes, es más bien una fiesta estética de significantes que devienen de lo que sucede en nuestros entornos colectivos: el arte, acontecimientos políticos, movidas sociales y culturales. Todo ello forma parte de la fuente de la que beben sorbo a sorbo los más grandes diseñadores y cazadores de tendencias, para así adelantarse a lo que vendrá en la moda.
Imaginémonos por un segundo, ¿Cuál hubiese sido el destino de Louis Vuitton si no hubiera tomado la colorida inspiración del artista japonés Takashi Murakami?, probablemente el estancamiento poco grácil del marrón y unos cuantos conservadores consumiendo el insípido clásico sin riesgos.
El arte y el diseño no navegan hacia el mismo rumbo, ni en las mismas profundidades, son disciplinas diametralmente distintas desde su concepción.
martes, 23 de noviembre de 2010
De lo íntimo a lo colectivo
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miércoles, 3 de noviembre de 2010
Una comunidad lingüística como síntoma

El síntoma desde un discurso psicoanalítico es aquello que aqueja a un sujeto y lo atraviesa en su existencia. Al síntoma hay que cifrarlo y permitirle existir para acomodarse con él, no se trata de desaparecerlo y por sobretodo no apunta a una construcción moral, esto estaría fuera de la Ética del Psicoanálisis.
Si pensamos al País Vasco como sujeto, podemos decir que es un sujeto que se rebela al orden de ese amo llamado “España” manteniéndose como un pueblo fuera de los ideales sociales españoles al no sentirse representados por ellos. El euskera no guarda relación alguna con ninguna familia de lenguas en el mundo, es la única preindoeuropea superviviente en Europa occidental, y por tanto, la de raíces más antiguas en esta región.
Las lenguas toman cuerpo en sus hablantes, residen en ellos y la historia de los hablantes es la de la lengua. Asimismo, si el inconsciente está estructurado como un lenguaje y es ahí donde se cifra el síntoma, entonces es en el euskera y en el uso de ella donde podemos encontrar algunas pistas.
El tener un idioma radicalmente distinto y quiero decir radical porque a diferencia del catalán que también es un idioma oficial en España, el euskera no se le parece a nada, y aún no se sabe su origen, tiene efectos:
El nacionalismo vasco y como consecuencia en la política, el separatismo frente a España (con Francia sucede lo mismo).
Tomando en cuenta que el síntoma es eso de lo que el sujeto se queja, pues la comunidad lingüística euskera se queja de no pertenecer y por ello su incansable lucha va hacia el formar el estado nacional vasco, es un síntoma del lado de la histeria rebelde y reivindicativo, que se levanta ante ese que pretende ser el amo y donde ellos ponen un límite con el idioma y su cultura como parte de la fundación de su identidad y una búsqueda incesante sobre su origen.
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sábado, 8 de mayo de 2010
La rabiosa mascarada de Narciso
Cuadro: Fito Espinosa
La rabia viral es descrita como una enfermedad aguda infecciosa del sistema nervioso central. De la misma manera, cuando se instala el sentimiento de la rabia en el cuerpo parece arrasar con todo: un calor intenso atraviesa cada hueso, cada trozo de piel como un desastre natural impiadoso e incontenible. Ocurre un terremoto con epicentro en las entrañas, damnificando el alma y convirtiendo al cuerpo en el único medio que intenta contenerlo.
¿De dónde viene esta rabia?. Si bien no hay muchos escritos sobre ella en psicoanálisis, si hay acercamientos que dan cuenta del individuo y su relación con la agresividad como vivencia subjetiva, con esa violencia que se nos escapa, consciente o inconscientemente.
Es por la etiología de la agresividad por la que intentaremos transitar en este texto.
En torno a ella, Freud formula su teoría pulsional y así propone un nuevo dualismo entre las pulsiones: la de vida y la de muerte. Esto se supone dejaría al individuo en un conflicto pulsional con el cual tendría que lidiar ya que ambas buscarían repetirse, buscando esa satisfacción experimentada en un primer momento.
No hay que malentender a Freud y pensar que está tratando de animarnos a infligir dolores y justificar asesinatos, más bien da cuenta de hasta dónde puede llegar la pulsión, esa pulsión que nos compete a todos en un mayor o menor grado.
Lacan va a ubicar las causas de la agresividad, centrándose en las imagos propias del cuerpo fragmentado, cuando la imago especular (del estadio del espejo) creada es cuestionada haciendo corto circuito entre la identificación narcisista y aquellas fracturas de la imago.
Siendo la imago una representación inconsciente que orienta las actividades de un sujeto en el campo intersubjetivo. Estas se objetivan en el plano imaginario.
Si la agresión existe es porque cuestiona la imago omnipotente, poderosa e íntegra que el sujeto se ha formado en su yo ideal, y si hace eco el cuestionar esta imago es porque de alguna manera el sujeto sabe de la situación fragmentada y desintegrada que tenía antes de la llegada del otro a su vida.
De esta manera la emergencia de la agresividad testimonia eso que en lo profundo esconde: la fragmentación corporal que denuncia la mascarada imaginaria del propio narcisismo.
Publicado en sección Cutural, La Musa en el diván, Le Monde Diplomatique, Julio 2010
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jueves, 13 de noviembre de 2008
DIOSES sin deseo
La música y su letra contrastan con los personajes de la pelíclula que obedecen absurda y absolutamente a un orden e ideales sociales, que los dejan esclavizados sin permitirles ir por las vías del deseo, ni preguntarse por un segundo que es lo que realmente quieren ni quienes son.
Estos personajes viven traicionándose a ellos mismos, como Elisa que acomplejada por apellidar Moreno y no ser de la high arequipeña niega a su madre y a su familia, aunque por suerte, al menos en sueños su abuela le da una buena cachetada.
Si bien no intento dar una opinión cinematográfica sobre la película ya que eso les compete a otros, creo está tristemente bien retratada aunque a veces los personajes parezcan caricaturizados.
"Dieguito", es el personaje que nos salva de esa pesadumbre de estereotipos rompiendo -quizás sólo de aburrido- con lo establecido dentro de su entorno. Diego recurre a lo prohibido en búsqueda de algo de un deseo, sin duda más que un deseo lo que encuentra es culpa y sufrimiento, lo cual obedece más a un modo de gozar que a un deseo pero al menos no está anestesiado, sabe que siente, y que por ello está más vivo que cualquiera de los otros en su familia, independientemente a cualquier tipo de norma moral, que no pretendo emitir en este artículo.
Al igual que en la letra de Tonada de Luna llena, Diego quiere matar al "gavilán que no le deja gallina" y escapa a casa de una de las empleadas para sin querer acercarse a mirar un mundo que desconoce. Desde la punta de un cerro de un pueblo joven el ve que su mundo y su familia son sólo un fragmento de otras realidades. El gavilán es su entorno social, ese que no le ha dejado lugar al deseo ya que Andrea, la hermana que se emborracha y tiene sexo cada vez que puede con quien puede, al final lo deja en un lugar más cerca del estrago.
Si bien al final de la película vuelve a casa de su padre, y aunque pareciera que simplemente se adapta a ese orden social que en un inicio rechaza, creo que por el contrario algo nuevo surge, el puede conversar con una chica que le presentan en una fiesta olvidándose de la hermana, pero más interesante aún es que resuelve estudiar una carrera, y no una carrera que hubiera querido el padre sino la que el quiere, esa que el cree lo hará entenderse a él mismo y a los otros, de alguna manera una nueva puerta se abre para él sin tener que volver a salir corriendo.
Desde mi mirada, que parte del discurso lacaniano, Dioses muestra la posibilidad de que cada quien puede hacerse responsable, responsable del propio goce, de la búsqueda de un deseo y por ende de hacer una elección y no quedarse anestesiado, eso que nos compromete a cada uno en lo más íntimo de nuestro ser a no traicionarnos como sujetos.
Felicitaciones por la producción Pinky.
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viernes, 11 de abril de 2008
Frases de Amor
¿Que pide el amor?, algunas canciones dicen el amor sólo pide amor, ¿pero vamos? si que son engañosas estas frases. En realidad casi a modo de canción, Lacan empieza su seminario ¨Aún¨,
también diciendo: ¨el amor pide amor y lo pide sin cesar, lo pide... aún". Es así como introduce la falla, el desencuentro, siendo ¨aún¨ su representante.
Los lacanianos tomamos una frase que expresa el desencuentro del no hay relación sexual (proporción sexual) y la implicación de la falta en el amor: ¨el amor es dar lo que no se tiene a quien no lo es¨, es una frase para pensar. El amor vendría a jugarse hasta cierto punto en ese dar lo que no se tiene, en ese invento que vehiculiza un encuentro o lo hace posible, sin saber que el amor es impotente de alcanzar su deseo de hacer de dos, Uno. De completar la naranja.
En la relación amorosa lo que se pone en juego es eso que les falta a los patenaires, lo que se inventan para darse ya que en tanto no tienen siempre será un invento y no la simple repetición del goce.
La dimensión del amor está separada de la dimensión del goce fálico conocido, este ni por asomo alcanza para inscribirlo.
Es sólo a través de la vías del amor donde se hace posible la ilusión del encuentro.
Ayer me transmitieron un lúcido pensamiento sobre El Don Juan y esta búsqueda incansable de pasar por una y otra y otra mujer. Es a través de todas esas mujeres seducidas por él donde podemos ver la segunda parte de la frase... ¨a quien no lo es¨. Don Juan se pasa la vida encontrando mujeres, una por una pensando que esa si será la que lo completará, que esa si ¨es¨ el falo que le falta, para luego darse cuenta que no e ir a la cacería de otra mujer que traiga nuevamente esa promesa de ser la que lo completaría.
Hay algunas otras frases que Lacan dirá a lo largo de su recorrido en diversos seminarios sobre el amor:
- En el seminario 8 dice: ¨El amor es dar lo que no se tiene¨
- En el seminario 12 : ¨el amor es dar lo que no se tiene a alguien que no quiere eso.¨, una frase que rescató Jorge Bruce en uno de sus artículos, donde habló también del amor.
- En el seminario 5 sinembargo, Lacan lo define como: ¨el amor es dar lo que no se tiene a otro que no tiene¨
Y para terminar: ¨El amor no tiene nada que ver con la verdad¨.
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